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La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se ha convertido en un concepto clave para comprender el éxito de muchas empresas.

Ya no debemos hablar de una moda pasajera, sino que cada vez son más las empresas que toman conciencia de la importancia de actuar de manera socialmente responsable, de tener en cuenta los objetivos, inquietudes y expectativas de los distintos grupos de interés y que apuestan por una gestión responsable y sostenible tanto en el ámbito económico, como en el social y medioambiental. Además, muchas de estas empresas desarrollan también acciones de filantropía.

Pero ¿tenemos claro qué es la Responsabilidad Social Corporativa -RSC- (también llamada Responsabilidad Social de la Empresa -RSE- o Responsabilidad Social -RS-) y hasta qué punto nos afecta?

¿Qué es Responsabilidad Social Corporativa?

El concepto de RSC ha evolucionado desde su origen hasta nuestros días. Dependiendo del contexto histórico y cultural, sus definiciones y significados han sido diversos. Así, partimos de la primera definición formal de RSC propuesta por Bowen (1953) donde consideraba que consistía en ‘las obligaciones de los empresarios de asumir políticas, tomar decisiones y seguir líneas de acción deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad‘, reconociendo el potencial de las empresas para contribuir al bienestar general de la sociedad.

En una aproximación más formal recogida en el Libro Verde, se define RSC como una integración voluntaria por parte de las empresas de las preocupaciones sociales y ambientales en sus operaciones comerciales y en sus relaciones con sus interlocutores, donde las empresas deciden voluntariamente contribuir al logro de una sociedad mejor y un medioambiente más limpio. También el Observatorio de RSE y la Unión Europea han ido introduciendo en el concepto de RSC aspectos como el carácter voluntario, las interacciones necesarias con los grupos de interés, etc.

No es hasta las publicaciones en 2.006 (y 2.011) de Porter y Kramer, el momento en el que podemos considerar que se realiza una definición completa del concepto. Así, estos autores definen la RSC como la gestión empresarial responsable y sostenible en el ámbito económico, social y medioambiental que la empresa realiza de manera voluntaria, más allá de la legislación vigente, en función de las necesidades y expectativas de sus grupos de interés (stakeholders). Además, consideran que en este concepto existe una cuarta dimensión: la filantropía.

Así pues, quedan perfectamente definidas las 4 dimensiones de la RSC:

Dimensiones de la Responsabilidad Social Corporativa
Fuente: Adaptada de Carroll y Bucholz (2012)

No hay que olvidar, que el primer objetivo responsable de la empresa debe ser la obtención de un beneficio que garantice la sostenibilidad de la compañía, como agente generador de empleo y riqueza. Sin embargo, el modo en que se consigue (transparencia, comunicación, responsabilidad) es lo que representa un elemento diferencial.

Por tanto, la RSC es un concepto transversal que afecta a toda la empresa y que parte del convencimiento y el compromiso explícito de sus órganos de gobierno y de la propiedad.

Muchas veces confundimos RSC con filantropía (donaciones, patrocinios, suscripciones y colaboraciones con ONGs…). Nada que ver. Como hemos visto anteriormente, la filantropía no es más que ‘la guinda del pastel’. Hay mucho trabajo que la empresa debe desarrollar en materia de RSC con sus stakeholders antes que embarcarse en proyectos de filantropía. Como se suele decir, hay que arreglar primero la casa antes que el jardín.

¿A quién afecta la RSC?

Cada empresa debe determinar quiénes son sus grupos de interés, es decir, dentro de los agentes internos y externos con los que se relaciona la organización, cuáles son aquellos que se pueden ver afectados por su gestión empresarial y cuáles tienen además capacidad para influir tanto en su gestión como en sus resultados.

A priori, podemos intuir que habrá diferentes grupos con diferente capacidad de influencia. Así, los grupos de interés más próximos al núcleo sensible de la empresa y donde ésta deberá centrar más atención serán el gobierno corporativo, los accionistas y los empleados. Un segundo grupo que también resulta muy sensible a la gestión empresarial será el formado por los clientes y proveedores, el mercado, las Administraciones Públicas locales, el medioambiente próximo y la comunidad local cercana. Por último, de manera general, también podemos considerar que son grupos de interés los organismos de derechos humanos y de desarrollo sostenible, los medios de comunicación, etc.

Una vez definidos sus grupos de interés, a través del diálogo, la empresa tendrá que conciliar los temas que son más importantes para ella con los temas que más preocupa a sus stackeholders.

la RSC es un concepto transversal que afecta a toda la empresa y que parte del convencimiento y el compromiso explícito de sus órganos de gobierno y de la propiedad

¿Dónde nos situamos cada uno de nosotros? Evidentemente, como empleados de una pyme de consultoría, somos uno de los grupos de interés más influyentes para nuestra empresa pero nuestro rol no se queda ahí, también en nuestra vida diaria desarrollamos diferentes papeles respecto a otras empresas que nos sitúa también como grupo de interés influyente: somos ‘clientes’ (o incluso ‘órgano de gobierno’) en el colegio de nuestros hijos, somos consumidores y clientes objetivo de la empresa distribuidora donde hacemos la compra, somos parte de la comunidad local… Tenemos que ser conscientes que con nuestro comportamiento podemos influir, y de hecho estamos influyendo, en las decisiones de RSC de las empresas de nuestro alrededor.

Ventajas de implantar RSC

Son muchos los estudios que demuestran las ventajas que reporta la implantación de medidas de RSC en la empresa. Alguna de ellas son:

  • Impacto en la reputación de la empresa.
  • Procesos productivos más eficientes.
  • Mayor motivación y sentimiento de pertenencia de los trabajadores.
  • Retención del talento.
  • Diferenciación y posicionamiento.
  • Acceso a fuentes de financiación más ventajosas.
  • Impacto positivo en las relaciones con las Administraciones Públicas.
  • Vínculo con las comunidades locales.

La RSC desarrolla la actitud favorable y fiel del consumidor, que muchas veces está dispuesto a pagar un poco más por un producto como respaldo a la buena gestión responsable de la empresa.

La RSC en qosITconsulting

Nuestra empresa desde siempre ha estado ligada al compromiso económico, social y medioambiental desde una gestión responsable y sostenible. Una de sus principales preocupaciones es y ha sido cuidar de las personas que forman parte de este proyecto empresarial procurando un crecimiento empresarial acompañado del crecimiento profesional de sus empleados.

Este año, que cumplimos con orgullo el décimo aniversario, hemos querido dar también un paso más en este aspecto. Dentro del Plan Estratégico de la Empresa 2018 hemos adquirido un compromiso expreso desde la Dirección con la Responsabilidad Social Corporativa para sentar unas bases sólidas y estables a largo plazo en las que se formalice y se comunique la apuesta por la RSC integrada en la estrategia global de la empresa y alineada con nuestra misión y valores.

En mayo de 2017 nos adherimos como empresa Signatory al Pacto Mundial y adquirimos el compromiso de alinear nuestra estrategia de RSC con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que define la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Memoria RSC qosITconsulting 2017Fruto de ese compromiso ha sido la Memoria de RSC 2017, que hemos publicado en nuestra web y compartido con nuestros principales stakeholders. A lo largo de este año 2018 seguiremos apostando desde la empresa por una gestión activa e inclusiva de la RSC a través de distintas actividades de las que os iremos haciendo partícipes.

 

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